lunes, 1 de abril de 2013

Desde las entrañas. David Rozas Genzor



Buenas tardes de nuevo a todos aquellos que aun se atreven a asomarse por aquí y cotillear lo que estos dos humildes compañeros tenemos que comentar. Hoy vengo con una reseña curiosa, ya que esta vez no se trata de una novela lo que vamos a reseñar. No. Esta vez nos hemos topado con una antología de relatos de un autor novel llamado David Rozas Genzor. La antología, que tiene como nexo de unión el género del terror, me ha llegado en un momento dulce, ya que la lectura está irrumpiendo cada vez más fuerte en mi vida. No os saturo con mis intimidades, que aquí hemos venido a hablar de un libro. Así que, al tema. Primero como siempre, su sinopsis.

Desde las entrañas es una pequeña antología formada por cuatro relatos impactantes, surgidos desde lo más profundo de su propio autor. En todos ellos la historia intentará atraparte y mantenerte dentro de esa atmósfera malsana que el autor ha querido crear. La primera historia, de supervivencia, de amistad, de esas en las que "no todo es lo que parece" y que nos muestra cómo un grupo de supervivientes vuelve a una casa a acabar con algo que aun han dejado a medias. En el siguiente, una extraña niña irrumpe en la vida de su protagonista, llenando sus días de angustia y que él mismo, va plasmando en su propio blog. En el tercero de ellos, un grupo de colonos de Marte tiene que enfrentarse a un oscuro mal venido desde lo mas profundo del planeta y que pone en peligro la supervivencia de toda la especie humana en su nuevo hogar. Y en el cuarto y último, un matrimonio, un embarazo, unos sueños extraños y unas sospechas fundadas crean la discordia entre los padres de la criatura, que va a llegar al mundo de manera inminente. ¿Os atrevéis a descubrir qué es lo que David Rozas ha regurgitado para vosotros?

Reseñar antologías es algo que no he hecho nunca, y acabar con esta me ha costado horrores, ya que desde un principio no he sabido desde donde abordarla. Comentar cada uno de los relatos de manera individual me parecía demasiado superficial, por lo que he decidido detenerme en el estilo de su autor, para despues, comentar un poquito cada una de las cuatro historias.

La verdad es que me ha sorprendido muy gratamente la manera de escribir de David. Es muy bueno para ser un autor tan joven además de novel. Entra al trapo en todos los aspectos de la narración, no se esconde dando detalles y sabe siempre cuando tiene que parar de describir las cosas. Sus personajes, a pesar de no evolucioner (no tienen tiempo, los relatos son muy cortos) sí tienen las características de su personalidad muy marcadas, aspecto que se ve mas acentuado en el primer relato, ya que es algo más coral.

Sabe mantener la tensión de la historia, en parte por ese ambiente malsano que predomina en todos ellos. Juega durante todo el trazado con la curiosidad del lector, obligándole continuamente a preguntarse qué será lo que estará sucediendo realmente, el por qué de la historia, y eso es algo que hasta las últimas líneas de la misma no muestra, por lo que la lectura se convierte en una carrera de velocidad en busca de ese zarpazo final.

Los personajes como antes comenté, no evolucionan durante toda la narración, pero no es porque su autor no sepa hacerlo, sino porque dichos relatos, al contar solo con unas treinta o cuarenta páginas cada uno, no da extensión suficiente para ello, y robaría demasiado protagonismo a la historia si se parase a delimitar las personalidades de sus protagonistas.

Respecto a la originalidad de los relatos... Esto ya es otro cantar. Las historias en sí no nos muestran ningún giro de tuerca en ninguno de los géneros, de hecho, la mayoría de ellas son pastiches de otras muchas más conocidas solo que llevadas al terreno del que lo escribe, que es donde debe sentirse mas a gusto. Pero para mi, este facor no es negativo, porque entrando a valorar lo que nos traemos entre manos, no solo la calidad literaria de la antología es más que aceptable sino que tambien nos brinda la posibilidad de conocer la evolución de su estilo como autor.

Ahora de forma breve, analizaremos un poco cada uno de los relatos.

El aullido de Lobo: Aquí se nos cuenta cómo un grupo de supervivientes a un apocalipsis zombie, vuelve a un caserón abandonado para acabar con un trabajo que uno de los integrantes del grupo dejó a medias. Lo que mas me gustó del relato fue la buena definición de cada uno de los miembros del grupo. Notas desde el principio quien es el inteligente, el valiente, el chistoso... Y lo mejor, es que hasta el final de la historia no pierdes el hilo de ninguno de los acontecimientos ya que todo sucede en el mismo escenario. Su problema quizá es que no profundiza en ningún personaje, ni aporta nada nuevo al género, ni en cuanto a visión ni a argumento. A su favor, lo bien contado que está todo.

Nubes de Marte: Quizá sea el relato más completo de los cuatro. Un grupo de colonos se ha asentado en Marte en unas instalaciones especialmente acondicionadas para la vida de la humanidad. Nuestros protagonistas, una madre y un hijo, serán testigos presenciales de cómo algo venido de las entrañas del planeta rojo ha comenzado a expandirse por la colonia. Aquí los personajes, bastante planos, han de
enfrentarse a un "bichito" que tiene todas las intenciones de acabar con la raza humana de una sentada. En este caso, que los personajes sean planos no importa, es lo de menos, porque la verdadera importancia la tienen la atmosfera y la narración. Muy visual, de ritmo frenético, es el que más rápido se lee de todos y el que mejor sabor de boca deja en el paladar. Por cierto, la ilustración de la portada está basada en los acontecimientos de dicho relato y a cargo de Juapi, el mismo ilutrador que se encargó de la portada de Degeneración, meses atrás comentada en este blog por un servidor.

La sombra de la niña: Este relato no sabría cómo calificarlo si ahora mismo alguien me lo pidiese. Partiendo de una base tan extraña, da como resultado una historia increiblemente atrapante, con una atmósfera deprimente en unos grados bastante altos y con un ritmo pausado. El relato cuenta como su protagonista encuentra de repente a una extraña niña en la entrada de su portal. Al principio intenta ignorarla, pero la chiqulla le sigue a todas partes, haciéndole sentirse algo
molesto por la situación. Mientras tanto, el propio protagonista narrará sus impresiones a través de un blog personal que tiene ubicado en Internet. Cuando descubra el por qué de la apariencia de la joven, y su origen, todo cambiará en el interior del bloguero, y hará mil cosas por intentar protegerla de la gente que le rodea. Raro, angustioso, sorprendente... Y con un final que a mi me dejó muy pensativo. En la línea de los relatos zombies, pero sin hablar de ellos y con un enfoque algo exrtraño.

Hijo del padre: Al igual que el segundo relato, este a mi personalmente tambien me ha parecido de lo mas completo. Una pareja en crisis, un embarazo en ciernes, un niño a punto de venir al mundo, un padre con dudas sobre su paternidad... Y una madre que no para de comentar cosas acerca de voces, sueños y la venida de seres increibles a por su hijo.
Aquí, David roza lo siniestro y lo perturbador con un relato al más puro estilo Iker Jiménez. Como en los anteriores, la atmósfera que rodean los acontecimientos está muy bien lograda, además de que los sucesos son narrados de forma ordenada, correcta y muy descriptiva, tanto los que tienen que ver con el presente, como los relacionesdos con el pasado de los protagonistas. Sus dos personajes, el marido y la mujer, por cierto árabes (algo poco habitual) están perfectamente perfilados y muy bien acondicionados en sus papeles. Sin duda, este último relato, el que cierra esta antología, es para mí un firme ejemplo de cómo David sabe lo que se hace y es capaz de contarnos una historia simple pero con una puesta en escena más que convincente.

Sin duda un buen divertimento el encontrado en las páginas de este zaragozano, y una prueba más de que la cantera española está plagada de muy buenos escritores de terror que se merecen mucha mejor acogida de la que quizá disfrutan. Si os gustan los relatos, con esta antología disfrutaréis, aunque si os esperáis algo que os llegue al alma, que os haga redescubrir el género de terror, o que dé una vuelta de tuerca al mundo de los relatos, esta no es vuestra lectura. Elegidla si queréis descubrir lo que puede llegar a contar un escritor novel con ganas y entusiasmo, pero si lo vais a hacer buscando la panacea del género, no consideréis esta opción, ya que su autor no escribió esta antología con ese objetivo.

Un saludo a todos y nos veremos muy pronto con una nueva reseña bastante peculiar...

domingo, 31 de marzo de 2013

Elena, Evelyn Waugh





Gran amante y conocedora de La Iliada, Elena vivirá una vida entre preguntas sin respuestas y creencias sin explicación. Conocida por ser la Emperatriz madre del gran emperador Constantino el Grande, aquel que proclamó la legalidad del cristianismo en todo el imperio justo cuando más separados se encontraban Oriente y Occidente,y que fue declara Santa por la iglkesia.

Casada por que sí con Constancio, General Romano que visitó las tierras Britanas de las que ella procedía, fue llevada a lugares donde ella no quería ir y ninguneada para aquellos que si quería visitar. Madre de emperador y abuela de un posible emperador, su vida social se limitó a no interceder por los suyos y desvivirse por el pueblo, como la habáin enseñado en su infancia.

Querida por el pueblo, odiada por los de su clase y temida por los santones de las religiones que renegaban del cristianismo, dirigió las excavaciones que llevaron al hallazgo de los restos de la cruz sagrada y otros restos que la confirmaron en su credo y la convirtieron en Santa.

De ritmo algo lento y con una narración algo dispersa, pues en algunos tramos se centra mucho la autora en otros personajes olvidándose de ella, las escasas ciento ochenta páginas de esta obra nos transportan a una era en la que los Dioses comenzaban a ponerse en duda así como su creación e historia.

Recomendada si te gusta la historia de Roma, de su decadencia y el enfrentamiento de sus credos con los cristianos justo en el momento en que estos últimos tomaban el mando del Imperio y de la ciudad para no dejarlo ya nunca más.

sábado, 23 de marzo de 2013

Misión Olvido. Maria Dueñas.






Relaciones humanas en todo su esplendor. Este podría ser el resumen a la segunda novela de esta genial autora que ya nos sorprendió con "El tiempo entre costuras" y que lo vuelve hacer en esta nueva entrega.

Blanca Perea huye de un mundo que se ha desmoronado a su alrededor cuando su marido la abandona después de una vida juntos. Con sus hijos fuera ya del hogar y con un trabajo que la asfixia emprende un viaje que la lleva a California, a la universidad de Santa Cecilia, a investigar y ordenar el legado de un antiguo profesor y director, Andrés Fontana, que salió de España y nunca pudo volver.

En esta huida conocerá a personas que tambien han sufrido y huido en algun momento de sus vidas, entrelazando historias y décadas para descubrir que la vida es la que es, con sus alegrías y sus desgracias, sus penas y sus glorias.

Una magnífica historia de hundimientos y desolación sentimental, de resuecciones y alegrías personales, de encuentros y desencuentros, contada con la sencillez que necesita y la dulzura precisa en los momentos necesarios. Dura cuando ha de serlo y tristeza melancólica.

No tengo que decir que es recomendada su lectura que, si no andas listo, te atrapará desde el principio y no te soltará hasta la última palabra. De ritmo ligero y vocabulario sencillo es esta una novela que ha de ser tomada en consideración pues, como la anterior, nos sorprenderá mucho.

sábado, 16 de marzo de 2013

El Angel perdido. Javier Sierra



Siguiendo con las narraciones que mezclan el rigor histórico con los personajes que pudieron vivir esas historias y con ciertas dosis de acción, misterio y suspense, que tan buen resultado le estan dando a este genial autor, nos adentraremos, una vez más, en el mundo de lo esotérico, lo divino y/o místico, y bíblico,para vivir una aventura increible.

Julia Álvarez, restauradora de profesión y casada con un climatólogo americano, recibe la visita de una serie de misteriosos personajes mientras investiga el deterioro del Pórtico de la Gloria en la Catedral de Santiago de Compostela. Estos le traen la noticia de que su marido ha sido secuestrado en la frontera Turca mientras realizaba una de sus investigaciones sobre el cambio climático y, sin remedio alguno, se desencadena una vertiginosa aventura en pos de la salvacion de Martin, su marido.

Desde el viejo guardian de la catedral, pasando por un policía de Santiago, a agentes de la CIA, del servicio del presidente de EEUU, a terroristas turcos, todo girará en torno a Julia y a unas misteriosas palabras que su marido le dedica en un video que grabaron los secuestradores y, que según todos, guarda un mensaje para ella y para su, supuesto, gran poder.

Genial, vertiginosa y con mucha acción al más puro estilo Hollywood, la novela y aventura de Julia Álvarez te atrapará desde el principio y no te soltará hasta que tu asombro no te deje ver el desenlace.

Recomendada y apta para todos los públicos, aunque habrá alguno que no les sorprenda tanto.

sábado, 9 de marzo de 2013

La sangre de los Farkas. José María Lluch Pérez.


 Buenas tardes de nuevo, amigos de este humilde blog. Hace unos días comenté mis impresiones sobre una novela llamada Pueblo de Sombras de David Pardo, bastante bien estructurada y con un argumento muy definido. Pues bien, la novela que hoy vamos a tratar está muy en la línea de la anteriormente citada y ya he de avisar que queda muy por encima de las expectativas que tenía sobre ella. Pongámonos con su sinopsis antes de comenzar a "destriparla".

Ron Olson es un conocido crítico gastronómico que trabaja para un pequeño periódico en la ciudad donde vive. Su vida, idílica junto a su mujer y su hija Kate de ocho años, se ve rasgada cuando su esposa Anne contrae una terrible enfermedad que poco a poco la va consumiendo hasta que acaba con su vida. En pleno bloqueo creativo, abandona su hogar junto a su hija para asentarse en Shilton, New Landas, un pequeño pueblo costero en el que gracias a la herencia de su abuela Mariela, posee un enorme caserón que se encuentra semiabandonado.

Con el objetivo de rehacer su vida con su niña de ocho años y retomar la escritura, se instala en la casa junto a la antigua asistenta de su abuela e intenta disfrutar del nuevo aire fresco que parece respirar su vida. Pero la casa, como todo lo antiguo, guarda sus secretos y estos comienzan a dejarse ver primero ante los ojos de su hija y mas tarde a los suyos propios. Un mal acecha en cada rincón de la mansión y está esperando a tomar lo que es suyo por derecho. La sangre de la familia Farkas de nuevo ha despertado y busca ser renovada...

Para comenzar he de decir que la novela tiene mucho parecido a la anteriormente citada Pueblo de Sombras, tanto en su comienzo como en ciertos aspectos relacionados con la ambientación y parte de su argumento. En este caso concreto, toma mucho de las novelas de Stephen King, con ese escritor frustrado que abandona la gran ciudad por una u otra razón, y se retira a algún lugar apacible a encontrarse consigo mismo y así reiniciar su relación con las musas, que le tienen abandonado. En este aspecto, la novela no es original, pero no por ello vamos a desprestigiar lo que cuenta su autor. Tambien me recordó mucho a El camino de baldosas amarillas de Juan de Dios Garduño, por ese secreto escondido en lo profundo de la mansión, un mal antiguo, sobrenatural, que acecha a la espera de conseguir una nueva presa.

Lo que mas me ha sorprendido de la novela, sin duda, es la manera de escribir de José María. Su prosa es bestial. Cuidada, concreta, llena de metáforas, descripciones... Es curioso ver este tipo de escritura tan obsesivamente centrada en el detalle, y que el autor que la utiliza sea  alguien que aun no ha publicado su obra en papel.

Volviendo al tema de la narración, esta está tomada desde el punto de vista del protagonista, Ron, que es el que se encarga de contar todos los sucesos en primera persona. Para mi, es de lo mas acertado, ya que viajas a su lado durante toda la trama, y ves y sientes lo mismo que él por lo que te es muy difícil adelantarte a los acontecimientos que más adelante se puedan ir sucediendo. Eso sí, durante toda la novela no hay ni un solo momento en el que el narrador cuente algo de lo que no pueda haberse enterado antes, cosa muy habitual en este tipo de narraciones. Por tanto, un punto más a favor del conjunto de la obra.

Uno de los problemas que le he encontrado a la narración, es que lo mismo que he halagado anteriormente, su exquisito gusto por el detalle, le quita muchos puntos a la hora de abordar la novela. ¿Por qué? Porque debido a su corta extensión (alrededor de las ciento cincuenta páginas) el exceso de palabras utilizadas en la descripción de las cosas, le resta mucho espacio al argumento en sí, siendo este más lineal de lo que podría haber sido. Cuando llevas cincuenta o sesenta páginas, echas la mirada hacia atrás para ver cuánto ha avanzado la novela, y descubres que realmente aun estás en la toma de contacto con los personajes y el entorno... Y eso juega en contra del lector.


Pasando ahora por el tema de los personajes, sin duda Ron, su protagonista es el más aprovechado de todos. Los demás, su hija Kate, la Señorita Poe (no me queda claro si es una referencia al gran escritor de terror, aunque es muy curioso decantarse por este apellido y no por otro cualquiera), el librero Marcus... pecan de dar la impresión de no haber sido aprovechados. Todos tienen unos trasfondos perfectos para ser utilizados de una manera mas acentuada, ya que sus matices son perfectos para desarrollar más sus identidades. Pero de nuevo, o al menos yo se lo achaco a este factor, la extensión del manuscrito juega en contra de este detalle.

He de destacar ciertos aspectos que me han llamado soberanamente la atención, sobre todo lo relacionado con el Sr. Marcus Nobson, propietario de la librería de viejo del pequeño pueblo y poseedor de uno de los pasajes mas acertados de la novela. La narración de las diversas obras que pueblan las estanterías de su tiendecita, sus títulos y referencias, provocan que durante al menos unos segundos dudes de si verdaderamente aquellos extraños manuscritos existen en la vida real. El olor a papiro ajado, a tapa de piel, a polvo de papel, inunda las fosas nasales del lector mientras pasea por dicho pasaje gracias a la excelente descripción del autor.

Por último, quiero mencionar el final. Este por suerte no es atropellado, sino todo lo contrario. La narración se toma su tiempo con él, mostrando claramente que el escritor ha trabajado mucho esta parte, y no ha tenido prisa por escribirla, meditando detenidamente cuales serían los pasos a seguir por su personaje, y huyendo de esos finales tan bruscos de los que últimamente nos vemos tan acostumbrados. La última parte de la novela, condensada en las últimas veinte páginas son una delicia, ya que por fin nos ponen frente a la malignidad que acecha tras cada puerta de la mansión, y nos deja recrearnos con su malevolencia y su perfecto desenlace conclusivo.

Por tanto, una más que satisfactoria lectura que, por cierto, me fue enviada por el propio autor y que, desde aquí, le agradezco enormemente porque además acertó de pleno con el argumento, ya que un servidor, es ferviente seguidor de las perversidades hechas forma que conviven en el caserón de los Farkas. Gracias a esta lectura recuperamos en cierto modo la antigua visión que se tenía de tan insignes y pérfidos personajes.

Dadle una oportunidad porque de verdad, no saldréis arrepentidos de su lectura. Si tuviese que darle una puntuación, sin duda el notable alto y el sobresaliente estarían dándose la mano por su cercanía. Gracias a todos por leer este humilde blog reseña a reseña.


martes, 5 de marzo de 2013

Pueblo de Sombras. La chica del lago. David Pardo


Buenas tardes avezados lectores. De nuevo estamos por estos lares dispuestos a comentar una nueva novela de terror que ha caido en mis manos. David Pardo, su autor, es el mismo que hace unos meses hizo que mi paladar prorrumpiera en piropos ante la originalidad y casi perfección de su relato Z, Degeneración, un viaje a lo más profundo de la maldad humana. Esta vez, un pueblo solitario, sus habitantes y un extraño suceso, son los protagonistas de dicha obra. Comencemos como siempre, con su sinopsis:

Thomas es un hombre normal que llevaba una vida tranquila junto a su mujer en el pequeño pueblo de Point Creek, hasta que el fallecimiento de ésta le empuja a un círculo de adicciones a los barbitúricos y a una depresión de la que no sabe muy bien cómo salir.
Su vida en este idílico paraje, formaba parte de una intrigante trama más antigua que los propios cimientos de la ciudad. Varias familias, unidas por ancestrales rencillas ocurridas hace siglos, aun hoy siguen criando a sus hijos con la creencia de que tras cada integrante de la familia rival, se encuentra la maldad en potencia.
Descubre cómo los secretos del pueblo comienzan a ser revelados por culpa del espeluznante suceso que Thomas ha de sufrir en su propia casa. Un descubrimiento que pondrá patas arriba la perfecta edificación que parecía aportar estabilidad a la sociedad de Point Creek.


He de reconocer que esta novela me comenzó a llamar la atención a raiz del extraordinario relato que anteriormente os comentaba. Si en él, en escasas cincuenta páginas David era capaz de hacer una perfecta radiografía de la psique humana, me dije, en un relato medianamente largo, debe hacer maravillas. Pues bien, no anduve desencaminado, pero tampoco puedo decir que esté entusiasmado con lo que he leído.Tampoco quiero quitarle méritos a la historia, porque realmente está muy bien escrita. Hay un evidente cambio de estilo a medida que se va leyendo, como si el autor fuese cogiéndole el tranquillo a su propia escritura, hasta que al fin, da con la tecla que mejor le viene a la narración y se enfrasca con ella en una lucha sin cuartel.

La historia en sí resulta muy amena de leer, de hecho, está sorprendentemente bien escrita, teniendo en cuenta que su autor es novel, y precisamente esta es su primera historia larga. Su exquisitez a la hora de plasmar todo lo concerniente a la historia del pueblo, de sus fundadores, de sus alrededores y de sus gentes, es algo imposible de pasar por alto, ya que da bastante empaque a la narración.

Algo que quizá me ha chirriado de la misma, es un pequeño lío que me he hecho en algunos pasajes, al sufrir ciertos cambios en el criterio de narración. Cuando en un capítulo el protagonista es Thomas, dicha narración corre a su cargo siendo esta en primera persona, y contándonos él de primera mano los acontecimientos que se van sucediendo frente a sus ojos. Sin embargo, cuando él no es el objetivo de la trama, pasa a ser narrada en tercera persona, por un comentarista omnisciente que abarca todo aquello que sucede o puede suceder en todos los rincones de Point Creek., Y el problema viene cuando Thomas siendo protagonista, aparece junto a algún otro personajes que haya dejado su capítulo a medias y camina junto a él a lo largo de su capítulo. Desde entonces, su historia pasa a ser contada por el mismo Thomas, y ciertas cosas que cuenta y que se supone no puede saber, lo hace como si él tambien fuese aquel narrador omnisciente.

Pasando por el apartado de los personajes, están bastante bien llevados y, a medida que van pasando las páginas, unos y otros van tomando sus posiciones sobre qué tipo de carácter puede tener cada uno de ellos. El policía, su novia desaparecida, el comisario y jefe del primero, la camarera sexy y exnovia del policía, el forense aburrido de su trabajo... Todos están interconectados por una misma trama rica en detalles, y que a medida que va avanzando muestra lo blanco y lo negro de la personalidad de cada uno con una más que aceptable línea argumental.

Thomas, el personaje principal, está esculpido a golpe de cincel, pero a la manera antigua, con cuidado, con pequeñas cinceladas, dejando que el lector saboree cada uno de sus matices para así disfrutar de cada acción y acontecimiento en el que se vea implicado. Si toda su personalidad fuese desglosada al principio, todos y cada uno de sus actos serían descubiertos y adivinados a la primera de cambio, empañando por completo el acabado de la obra. Por supuesto, sus pasajes, y sobre todo los concernientes a la chica del lago, son sin duda los mejores de toda la novela, debido a que su personalidad y su pasado están mejor plasmados a causa de ser el que lleva todo el peso argumental de la obra, como la piedra clave de los arcos de un acueducto; si su historia no tiene empaque, la trama se derrumbaría sobre su propio peso.

Pese a todo lo bueno que tiene la novela, hay algo que a mi me ha sacado enormemente de quicio, y si alguno de vosotros es seguidor activo del presente blog, lo adivinará a la primera sin necesidad de que yo lo comente. Su mayor problema es la no autoconcusión. De nuevo, y para horror de este humilde reseñador, la corta novela no ahonda en prácticamente ningún acontecimiento, dejándolos todos a medias (excepto el detalle que da título a la historia, relativo a la chica) y encomiándonos a la publicación de su segunda parte, o quien sabe, una tercera. De verdad que este tipo de cosas me sacan de mis casillas, porque no comprendo por qué la gran mayoría de los autores actuales piensan en sus historias en diferentes partes, y no en capítulos autoconclusivos, como se hacía antaño. No es algo que desluzca la historia, pero sí un detalle a tener en cuenta porque no todo el mundo estará dispuesto a embarcarse en una novela a sabiendas de que su continuación aún está pendiente de ser escrita.

En fin, tras este pequeño berrinche, eso sí, a título personal, doy por acabada la reseña de esta genial novela, que gracias a lo corto de su extensión, pero a lo intenso de su lectura, fácilmente podéis devorar en un par de tardes o en una si sois avezados lectores. Su genial ambientación y la cercanía de los habitantes de Point Creek facilitarán su digestión dejando en el paladar un regusto agradable, que no todas las historias son capaces de transmitir.

domingo, 3 de marzo de 2013

Saladino, el unificador del Islam. Geneviéve Chauvel.

Grande es la historia, si al contarla o al leerla ,vemos la misma escena desde los puntos de vista necesarios para hacernos una idea real de lo ocurrido. Y esto ocurre con este libro.

Muchos conocerán la historia de las cruzadas a Jerusalen de lo reyes cristianos para recuperar sus lugares sagrados y de lo que contaron a su regreso pero, y este es un buen libro para hacerlo, deberían conocer la misma historia desde el otro lado. Del lado musulman.

Salad eh dinh consiguió, siguiendo los designios de la verdadera creencia en Alá, unir a todos los pueblos de su religión en un gran imperio, no sin luchar contra los emires avariciosos y los herederos traidores en interminables batallas, desde Egipto al Kurdistán y lanzarlos contra los infieles cristianos que, casi noventa años antes, habían invadido sus tierras, masacrado a su pueblo torturando a mujeres, niños y ancianos y aniquilando a hombres para, en nombre de una fé y de un hombre-dios, que fue brutalmente torturado, arrebatar y profanar sin escrúpulo algun los santos lugares del Islam.

Cruenta narración en primera persona que detalla todos los pormenores de las batallas, asedios a ciudades, las negociaciones con los ediles cristianos que luego traicionaban y las posteriores consecuencias a estos hechos que, amparado en su fé inquebrantable en Alá y su profeta, llevará a cabo la interminable lucha hasta conseguir expulsar, perdonando la vida a los supervivientes, de todos los cristianos y salvaguardando los lugares santos tanto musulmanes como cristianos.

Genial lectura histórica de ritmo algo lento y con, para mi, demasiados datos sobre asedios, pertrechos humanos, animales y mecánicos para las inacabables batallas que se suceden sin parar en la historia del Gran Saladino que, como gran defensor de su fé murió con tan solo un dinhar de plata, unos monedas de oro y dejando innumerables hijos y nietos.

Como dije al principio conociamos la historia de las batallas por Jerusalen desde el lado cristiano ahora lo haremos desde el lado musulman.